NOS RECUERDAN

Tiene mi Cartagena portales en sus calles y flores en sus balcones y desde hace poco tiempo también tiene un portalico: El Portalico, la Sociedad Protectora de Animales de Cartagena. El Portalico nace de la inquietud de unos cartageneros, ¡la Virgen de la Caridad los ampare siempre!, por los animales abandonados, nace de la pena de verlos por la calle mirando con ojos tristes y esperanzados a la gente que pasa, nace de la pena de saberlos hambrientos y ateridos en las húmedas noches del invierno cartagenero, nace de verlos atropellados en las cunetas de nuestras carreteras... Pero los comienzos son difíciles, los socios pocos y únicamente gracias a la bondad de una mujer, se pueden tener a los pobres animales en una casa de campo, del Campo de Cartagena. Otra mujer lleva la sociedad, y su nombre la define: Amparo. Amparo se multiplica, recoge animales, acude a los mercadillos para vender objetos que le dan los socios para sacar dinero, consigue adopciones fuera de nuestras fronteras, compagina su trabajo con su perenne ayuda a los animales y me hace a mí, cartagenera ausente y añorante, desear aún más volver a Cartagena para ayudar en lo que pueda. Soy socia de la Sociedad Protectora de Animales de Cartagena, acceder a ella es fácil, únicamente buscar su dirección por Internet (elortalico.org) y cualquier ayuda, por pequeña que sea, es importante y vital. Los animales abandonados no tienen voz, sólo tienen ojos para mirar con nostalgia lo que creyeron su hogar, sólo tienen patas para buscar incansables a los que creyeron sus amigos, sólo tienen el recuerdo de caricias pasadas, aún conservan el sonido de voces amigas y aún conservan la inocencia y el amor a los humanos... Seamos nosotros su voz y enseñemos a nuestro hijos el amor y respeto a la vida dándoles la oportunidad de ser generosos adoptando un animal abandonado.

(CARMEN MANZANO RODRÍGUEZ)